Cuando empecé el año, me dijeron que empezaba el primer año del resto de mi vida. Y yo que me pregunto, ¿que será de ese resto de mi vida?
Cada tanto me detengo, y puedo pasar el dia entero con la cara larga, los ojos caídos, y al final del día mi mamá, que me conoce más que nadie, me pregunta si algo me pasa. -El futuro me pasa-, le respondo yo. La respuesta que me sale cuando caigo en la cuenta del tiempo.
Cada tanto me detengo, y puedo pasar el dia entero con la cara larga, los ojos caídos, y al final del día mi mamá, que me conoce más que nadie, me pregunta si algo me pasa. -El futuro me pasa-, le respondo yo. La respuesta que me sale cuando caigo en la cuenta del tiempo.
El tiempo, y mi karma con él. El quererlo todo ya, el creer que no puedo desperdiciar un segundo. El soñar con un dia que dure 43 hs para poder hacer de todo lo antes posible.
A la vez, recuerdo algunos de mis sueños. Sueños que no me esfuerzo por cumplirlos ahora, total los voy a cumplir "cuando sea grande", "cuando ya no tenga miedo", "cuando me anime". Y ¿por qué ahora no?.
Allí entiendo, que el tiempo me apura cuando yo elijo. Cuando me encargo de preocuparme, más que ocuparme. Cuando pareciera que disfruto cargar con angustia todo el día, pero me quedo de brazos cruzados, esperando aquello que "alguna vez llegará".
Allí entiendo, que el tiempo me apura cuando yo elijo. Cuando me encargo de preocuparme, más que ocuparme. Cuando pareciera que disfruto cargar con angustia todo el día, pero me quedo de brazos cruzados, esperando aquello que "alguna vez llegará".
Termino parafraseando al gran Luis Alberto Spinetta, que hoy levantó vuelo para convertirse en leyenda..
"Muchacha piel de rayón, no corras más. Tu tiempo es hoy."
Carpe diem, tempus fugit.
Sabri.
Sabri.

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